Las ventas de álbumes en los Estados Unidos volvieron a bajar en 2006, un 4.9% con respecto al año anterior, pero las ventas totales de música se incrementaron. Esto se debe al espectacular crecimiento ―un 65% más que en 2005― de las compras de canciones a través de tiendas online. En total se vendieron más de 582 millones de tracks individuales y casi 33 millones de álbumes digitales.
Esto nos puede llevar a dos conclusiones iniciales:
El público parece cada vez menos interesado en el formato álbum y prefiere seleccionar a priori y comprar directamente las canciones que más le interesan en lugar de tener que estar saltando las que menos le gustan o las de relleno tras haberlo adquirido. Muchos (artistas, compañías discográficas…) deberían ir tomando nota.
Pero, pero… ¿esto de internet no iba a acabar con la música?
Music sales: albums down, digital up (KnoxNews)


El problema es que hablar de la compra de álbumes en el mercado digital es un poco confuso. Me gustaría saber cómo se calcula todo esto, si sólo cuenta como venta de un álbum digital cuando decides, usando la terminología de la tienda iTunes, COMPRAR ÁLBUM. Puedo comprar todas las pistas sueltas del “Idlewild” de OutKast pero no pagar 99 céntimos por los interludios, o por tal o cual tema que ya había comprado cuando salió como sencillo, y quedarme con, no sé, 15 pistas que cuentan para los charts de tracks individuales y no para los de álbumes, pero en realidad estoy invirtiendo en el momento creativo por el que pasan OutKast.
Digo esto porque la decisión de comprar o no un álbum completo no es unicamente una cuestión del déficit de atención o de que los usuarios tengan hábitos de consumo completamente diferentes a los que tenían hace unos años. Puedo comprar un álbum completo poco a poco y que no cuente como una compra de álbum. En lo que a música digital se refiere, un álbum es simplemente una forma de categorizar distintos ficheros de audio. No hay absolutamente ningún incentivo -todo lo contrario- por tener dos veces el mismo mp3.
Estoy de acuerdo en lo confuso que resulta calcular la ventas de álbumes digitales, y en que, efectivamente, uno puede ir comprándose el disco poco a poco . Pero incentivos sí que hay, el principal es que resulta más barato comprarlo completo que canción a canción.
Yo te pongo como ejemplo el FutureSex/LoveSounds de Justin Timberlake. Te gustó SexyBack y decidiste comprártela: has gastado 99 céntimos. Luego escuchaste MyLove y también te la compras: otros 99 céntimos. Al final, decides ir a por el álbum: te faltan 10 canciones, a 0.99 son 9.99, exactamente lo mismo que cuesta comprarse el álbum completo, y además te dan el Making of SexyBack y un libreto interactivo (sea lo que sea tal cosa).
Esto no es así en el 100% de los casos (el de The Killers, por ejemplo, cuesta lo mismo junto que separado), pero sí cada vez más frecuente (el de Robbie Williams cuesta 12.99 por 17 temas con algún extra también).
-“Pero, pero… ¿esto de internet no iba a acabar con la música?”
Acabará con muchos negocios relacionados con la música, pero con la música seguro que no.