
Tercer álbum de Patrick Wolf y tercera diana. Con 23 años, ahí es nada. Regresa con un dignísimo sucesor de sus anteriores trabajos, Lycanthropy (Faith and Industry, 2003) y Wind In The Wires (Tomlab, 2005). Wolf rompe ese tópico que dice que para hacer música en el Reino Unido necesitas juntarte con un grupo de amigos y entre todos repartirse quién ha de ocuparse de la guitarra, el bajo, y la batería, dejando para el menos hábil la tarea de cantar. Él no tiene ese problema: no sólo tiene una bonita (y grave) voz, sino que además toca múltiples instrumentos, entre los cuales están el violín, la viola, la guitarra, el arpa, el piano o el theremin, y le encanta también arropar su música con las maquinitas más modernas. Con el valor añadido de que todo ello le hace ser fácilmente distinguible entre tanto grupo clónico de post-britpop, o como sea que se haya dado en llamar eso.
Simplificando, podríamos decir que en The Magic Position (Loog, 2007) sigue afianzando su habitual fórmula de cuerdas + electrónica, aunque quizá la novedad estribe en una cierta sensación de mejor estado de ánimo y un ambiente general más uplifting. Si a eso añadimos grandes canciones, como Accident & Emergency (¿la mejor de su carrera?), Bluebells, Overture, The Magic Position o Get Lost, poco hay que objetar. Incluso cuando, a mitad de camino, el disco se vuelve más sosegado y acústico, en temas como Magpie (a dúo con Marianne Faithfull) o Augustine, lo compensa con creces con intensas y delicadas melodías. Lo único es que, poniéndome quisquilloso, prescindiría de tanto interludio, pero, ¿quién soy yo para darle consejos a un genio?.
Canciones favoritas:
- Accident & Emergency
- The Magic Position
- Bluebells
Puntuación: 8


Un gran disco, que lleva una semana acompañándome a todas horas. ¡Qué bueno que es el tío!
Ahi lo amo … su misica esta bien bien padre 0