Estoy seguro que a muchos de nuestros lectores puede sonarles extraña la siguiente esta afirmación, pero prácticamente la totalidad de la música que podemos comprar hoy en día suena mal porque está pésimamente grabada a propósito.

Sí, lo vió bien: es totalmente intencional. Y es que en todas las fases de la grabación se emplean filtros que alteran y comprimen la señal hasta el máximo con la intención de que la música suene lo más alto posible, pero fastidiando al consumidor, eso sí.

El siguiente video ejemplifica mejor lo que quiero dar a entender:

(Vía BBoing, ¡gracias Eduardo!)