Britney Spears lleva camino de convertirse en una víctima más del éxito, y su carrera musical está pasando totalmente a un segundo plano. Tras su divorcio y su fugaz paso (un día) por un centro de desintoxicación, su última idea ha sido cortarse el pelo al cero y hacerse un par de tatuajes. El vídeo está en inglés, pero en él pueden ver el nuevo look de la artista.