A las múltiples funciones que posee iTunes, ahora podemos añadirle la de descubrir plagios musicales. Sí, sí, han leído bien. Resulta que una pianista llamada Joyce Hatto, fallecida el año pasado, publicó durante los años 90 una serie de discos en los que interpretaba magistralmente al piano obras de grandes compositores como Beethoven, Mozart, Schubert y Liszt. Aunque había sospechas de que no era ella realmente la que tocaba (¿no les decía yo que Milli Vanilli eran unos chivos expiatorios?), nadie pudo nunca demostrarlo.

Pero hete aquí que Jed Distler, escritor de la revista Gramophone, introdujo en su ordenador una de las grabaciones de Hatto, y cuando iTunes rastreó la base de datos de Gracenote en busca de información sobre el CD, comprobó sorprendido que dichos datos correspondían a otra grabación: la de un pianista llamado László Simon. Comparando ambos discos, se dio cuenta de que sonaban exactamente igual, y de que Hatto se había limitado a atribuirse como propia la interpretación del otro artista. Posteriormente se hizo patente que este no era un caso aislado y que la plagiadora lo había hecho en varias ocasiones con distintas obras.

Así que ya saben, no sólo Google ha hecho más fácil detectar plagios de obras escritas, sino que ahora también iTunes se ha revelado como un arma antifraude.

iTunes and Gracenote help expose classical plagiarism (TUAW)

(¡Gracias mmoroca!)