No todo es rock. A veces vale la pena tomarse el tiempo para sentarse y escuchar un poco de folk; anoche un muy buen amigo me introdujo a una artista emergente de la escena indie estadounidense. Emme Packer es una cantautora —de tan solo 22 años— que hace música acústica con una voz dulce y madura. Al descubrirla uno se deleita con sus tremendas melodías, un poco en la vena de Cat Power y Fionna Apple. Tras escuchar las canciones que comparte en su MySpace, uno no puede evitar sentirse cautivado por la belleza de su música y por lo hermosa que es físicamente. Buscando leer un poco más, encuentro esta declaración de la propia Emme:
“All my prominent life experiences from the day I was born, to now, are written about. Music is my only way to get my emotions out and to feel that I’ve grown in some way. I’ve personally witnessed many deaths; have had great love and great loss of family and friends. I once lived in Ecuador for volunteer work with orphans and was very impacted by the culture and the lives of those little children. I also had a very lost and lonely childhood, and had to figure out a life for myself very young. We all have our struggles and our stories; this is all what my music is about. If it can impact even one person in a positive way, then I feel it was worth all the embarrassing admissions”
Sus composiciones son un reflejo de sus experiencias: buenas y malas. Esta mujer, tan auténtica y con una gran consciencia, no tendrá dificultades para lograr un impacto emocional con sus escuchas.
Para más de Emme Packer puedes visitar su sitio oficial o escuchar algunas de sus canciones y los adelantos de su tercer disco Joy. The Machine. en su MySpace.
Canción recomendada: “Enigk”.


Hay pinchi Biz, quién te viera cab.
ta chula la morra.
ya andamos en su my space para darle el visto bueno a sus rolitas.
Sólo me gusto una que se llama Egnik. No me pareció maravillosa.