No sé si sea la ubicación geográfica, pero lo cierto es que The Long Blondes suenan mucho a Pulp, ambos de Sheffield. Pop glamoroso y sensual que no sólo se escucha sino que está acompañado de una imagen que es igualmente sofisticada. Curioso, pues a The Long Blondes la fama en el mundo indie les llegó sin realmente pedirla. Es uno más de esos casos en que todo comenzó con un puño de individuos que se juntan para hacer música y pasar un buen rato haciéndolo. 

Lo que comenzó como un pasatiempo se convirtió en una actividad seria. Pronto se corrió la voz sobre la banda, y poco a poco los miembros del grupo tuvieron que aprender a malabarear sus trabajos de día con tocadas y minigiras de noche y los fines de semana, alistándose para salir al escenario en trenes y cargando amplificadores en estaciones de autobús. Cuando la disquera Rough Trade los firmó, quedó claro que los empleos diurnos quedarían en el olvido. Y desde entonces, su popularidad ha ido en ascenso.

El de The Long Blondes es un sonido punk, new wave y pop. Las influencias de grupos como The Ramones, The Smiths o Blondie están presentes en Someone To Drive You, su álbum debut. Como mencioné antes, Pulp también está ahí (de hecho el productor del álbum fue nada más y nada menos que Steve Mackey, bajista de Pulp). Escuchar a Kate Jackson (líder de la banda) es como escuchar la versión femenina de Jarvis Cocker, súper sexy y con mucha energía. Por si fuera poco, las rolas son pegajosas y funcionan de maravilla en las pistas de baile (el track Giddy Stratospheres se convirtió rápidamente en un floor filler en fiestas indie).

The Long Blondes quizá no sea la banda in-die en estos momentos, pero hay varios dejos de brillantez en Someone To Drive You Home que me hacen pensar que lo mejor del grupo aún está por venir. Mientras tanto, los dejo con uno de los mejores ejemplos de lo que el grupo puede lograr.

  • Giddy Stratospheres