Amon Tobin es un artista de la música electrónica que fácilmente podría hacernos bailar con un big beat saltarín en la onda de los Chemical Brothers o Fatboy Slim. Sin embargo, durante toda su carrera ha optado por un camino más experimental y complejo, fusionando sampleos de jazz con IDM, drum & bass: el resultado es música que exige más del escucha y que, con tiempo, le aporta mucho más de vuelta.
- Bloodstone
Foley Room inicia de manera un tanto teatral. “Bloodstone” —además de ser el primer sencillo— es una gran introducción con violines y piano, pone el estado de ánimo. “Esther’s” también está un poco orientada hacia el piano, mientras que “The Killers Vanilla” juega no sólo con un tremendo arreglo de cuerdas sino también con un órgano que viene y va en distintas fases hasta encontrarse con una figura tan creativa de percusiones que no pareciera ser un loop. Al llegar a los efectos acuosos de “Kitchen Sink” y el cambio de tono drástico hacia “Horsefish” pueden surgir preguntas como ¿Dónde estoy? y ¿Fue todo un sueño? —Tu mente ya estará en otro lugar.
- Foley Room
Pero ese último es un track transitorio. La pieza que le da nombre al disco anuncia la llegada de la parte más caótica del álbum. La intensidad dominada a la perfección. “Big Furry Head” está llena de beats de trip-hop, arreglos y efectos psicodélicos que alimentan la incertidumbre. “Ever Falling” y “Always” son como la celebración de Tobin haciendo lo que más le gusta: métricas alternantes con hooks ideales para el jam nocturno. Mientras que “Straight Psyche” es mucho más introspectiva y acaba con la fiesta por un momento, “The End of the Day” junta la faceta reflexiva con lo que hace que uno quiera levantarse.
La exquisita labor de producción, la visión de Amon Tobin y la gran atención y cuidado por cada detalle hacen de Foley Room 50 minutos de zig-zag mental. Un disco denso y sumamente abstracto que no te deja lo mejor de si a la primera escucha. Es una obra muy recomendada, especialmente para los que estén un poco más adentrados en la música electrónica experimental y también para aquellos en búsqueda de algo mucho más viajero que la música accesible, lineal y frecuentemente genérica que llega a la superficie.
Big Furry Head
Always
Puntuación: 8/10


Oh si, vaya que es buenisimo este album, uno de los que se me han quedado de la coleccion Instrumental de este año además de los trabajos de Eluvium y Explosion in the sky, que ya es otra onda, pero muy recomendables.
Estrella al post ha ha.