Hace algunas semanas les presentábamos la propuesta musical de Emmon, quien como Emma Nylén forma parte del cuarteto electropop Paris, al lado de Annika Mellin, Mattias Svensson y Oskar Kvant.

Estos muchachones de Estocolmo captaron la atención de críticos y público indie en 2003; para cuando su álbum debut (Yellow Eden) salió a la venta, ya tenían un centenar de conciertos, miles de demos vendidos y a una legión de fans en sus manos. Poco a poco, Paris salió del anonimato y se convirtió en una banda indie con proyección en los medios más respetados de Suecia.

¿Con base en qué? Respuesta: melodías sencillas y que sin muchas pretensiones captan lo mejor del pop sesentero, el disco setentero, el new wave ochentero y el indiepop noventero (uy, gran cocktail de estilos musicales de cuatro décadas, ¿eh?), todo aderezado con voces femeninas a la Louise Werner de la extinta banda inglesa Sleeper. La combinación suena complicada y arriesgada, pero a Paris le sale muy bien y con asombrosa facilidad.

Su álbum más reciente, Secrets On Tape (2005), es una colección de canciones muy fáciles de escuchar y sobre todo, de bailar y tararear (lo estarán haciendo cuando menos se den cuenta). Se trata de una producción que la banda cuidó de principio a fin, desde su propio estudio de grabación.

A pesar de ser un álbum con canciones de estilos variados (Millions Of Tears es una balada con lindos arreglos de cuerdas, 60 Minutes es una pieza new wave del estilo de Bloc Party, Something Has To Be Done suena al punk de los inicios de The Cure, The Darkness Falls All Around Again es una joyita de balada onda The Cardigans), mantiene homogeneidad y establece con claridad y sin aburrir el estilo de este cuarteto sueco a lo largo de los 48 minutos de duración del disco.

Debo confesar que me resultó muy difícil seleccionar la canción que les dejo de muestra, pues todo el álbum es fantástico. Así que si les late la rola, pueden escuchar unas cuantas más en el MySpace de la banda.

60 Minutes