Los Arctic Monkeys son un impacto, fenómeno de ventas y talvez un pésimo nombre para grupo de rock. Desde 2005 ya estaban con el hype-o-meter a todo lo que daba. Además de ser idolatrados por la crítica; su debut fue celebrado por la mayor parte de la industria de manera tendenciosa, pero a las bandas fugaces que pegan con todo siempre tienen un segundo disco que las pone a prueba.
Escucha “Teddy Picker”:
“Brianstorm” es un gran sencillo, sin duda de los mejores de la primera mitad del año. Es suficientemente rápido, duro y al grano. De alguna manera los Arctic Monkeys saltan del sonido del 2006 al sonido del 2007 con cierta facilidad en la primera parte del disco, mostrándonos una sección rítmica muy bien amarrada y potente. “Teddy Picker” es interesante porque mantiene esa onda rítmica pero a la vez tiene unas guitarras poco convencionales. Ponerle ‘Play’, sentir el inicio veloz y explosivo es una sensación adictiva. “More a question of feeling than it is a question of fun” dice Alex Turner, una declaración muy creíble de no ser porque su música me expresa lo contrario.
Pero después termina la klaxonificación. La segunda mitad del disco la marca una balada profunda, “Only One Who Knows” que no tiene un gramo de percusión. Emocionalmente no sentí ni cosquillas, supongo que eso me hace un desgraciado sin corazón pero su sonido pseudo-rural no me remite a ningún lado nuevo. Después del descanso intermedio, la segunda mitad sube de tono y de ánimo gradualmente, canción a canción empieza a rockear cada vez un poco más hasta llegar a una energía similar a la del principio. El ritmo y sonido del álbum es una V, sólo baja de ritmo a la mitad.
Escucha “If You Where There, Beware”:
“If You Were There, Beware” es uno de los mejores momentos del disco con sus riffs chidos. Las rolas enérgicas que finalizan el álbum muestran aún más tintes de lo que está de moda sin alejarse del todo de ese 2006 que los caracteriza. El disco mantiene su sonido no tan rasposo, sombrio o meloso como algunas otras bandas de su era. Un sonido emblemático de los últimos dos años (algo se trae con las tendencias de The Libertines o The Futureheads). No estoy tan seguro de que sea representativo de la clase media británica, pero si ha tenido tal impacto debe tener que ver con que tienen buena energía en vivo y mucha onda en general, no por ser una voz única.
Escucha “505”:
Al final es una obra a la que le faltó un poco de uso de cowbell. Además, claramente los Arctic Monkeys son una banda lejos de revolucionaria. Su segundo LP no transgrede nada ni rompe con ningún formato establecido. Pero eso si, incuestionablemente me divierto un rato y se que muchos otros chavitos de 15 años lo harán. ¿Son Arctic Monkeys una de las bandas más sobrevaluadas de su generación? Sí. ¿Son divertidos, adictivos a un nivel de hacer bailar con todo? También. No vienen a hacer historia ni a cambiar las cosas. Vienen a marcar a una generación —para bien o para mal— y Favourite Worst Nightmare es un disco que a pesar de que no innova, garantiza despertar nostalgia en el futuro.
Puntuación: 6/10


concuerdo con la calificación y con todo lo escrito en este review. Lamentablemente, del otro lado del atlántico están volviéndose cada vez más locos con los Arctic monkeys. Vean link http://news.bbc.co.uk/2/hi/entertainment/6576883.stm
a mi me gusta su disco debut y sus EP. nada más
suenan bien, saben que formulas utilizar para tener un gran impacto sobre el publico, pero concuerdo con Clériga… nada realmente “trascendental” ni revolucionario… su importancia para mi mas bien vendría a ser que fueron de las primeras bandas explícitamente abiertas en vender mediante iTunes