Volviendo a lo del Día del Niño, leía el otro día por ahí un artículo sobre los tweenagers, término ya muy común en mercadotecnia para referirse a los chicos de entre 8 y 14 años de edad, quienes están entre la infancia y la adolescencia y que ya constituyen un blanco importantísimo para las compañías, pues de acuerdo a varios estudios, ellos son los responsables de un porcentaje considerable de las compras y hábitos de consumo de sus familias.
Y con la industria de la música pasa exactamente lo mismo (pues la música no deja de ser un producto): las grandes compañías discográficas tienen a los tweenagers más que en la mira cuando se trata de vender música. Mientras que los adolescentes (teenagers) son consumidores de rock, rap y R&B, sus hermanos menores, es decir, los tweenagers, son ávidos consumidores de pop y por ende, responsables de las exitosas carreras y ventas de discos de Britney Spears, Christina Aguilera, boy bands, así como de la popularidad de Pop Idol, Operación Triunfo y demás programas “cazatalentos”.
Tanta es la influencia de los tweenagers en la rentabilidad y proyección de estos artistas que ya existen eventos y premiaciones dirigidos a ellos, como por ejemplo, los Kids Choice Awards del canal de tele Nickelodeon. Excelente evento promocional y de sondeo de mercado.
Para muestra basta un botón: un estudio reciente realizado por la empresa británica Datamonitor afirma que el tweenager promedio cuenta con un presupuesto semanal de 7.50 libras esterlinas (algo así como 150 pesos mexicanos) para su consumo personal, algo completamente inusitado pues nunca antes los chicos de este rango de edad contaron con dicha suma para gastarla como les diera la gana. Asimismo, Datamonitor afirma que los niños entre los 10 y 13 años (al menos en el Reino Unido) pueden gastar (o hacer gastar a sus padres) hasta mil millones de libras al año. Ay.
Britney, Lindsay, Kelly, Backstreet Boys, Yahir y demás… ya saben a quiénes darles las gracias. Y sus disqueras también.
How Tweenagers Are Taking Over (BBC News Online)