Si existiera un hilo que uniera entre sí todos los álbumes de Astrud, el que enlazaría Performance (Sinnamon, 2003) con Tú no existes (Sinnamon, 2007) sería el más corto de todos. Pero que este disco esté más cercano al anterior que a cualquier otro no quiere decir que hayan perdido la capacidad de sorprendernos. Mientras Manolo Martínez tenga algo que contar y que cantar y Genís Segarra siga ilusionado aprendiendo a tocar otro instrumento más o experimentando con su último sintetizador, enfrentarse a un nuevo disco suyo seguirá siendo comparable a ir abriendo poco a poco un regalo hecho por nuestro mejor amigo.

El comienzo es inmejorable: a las ya comentadas y escuchadas por aquí El miedo que tengo y El vertedero de Sao Paulo, se les une la también soberbia Minusvalía, con un precioso comienzo electrónico, una arrebatadora letra sobre emociones contradictorias y una frase para el recuerdo: "Y me dio más pena el último episodio de 'Friends' que lo nuestro". Completa mi cuarteto de favoritas Acordarnos, que explica la historia de un grupo de amigos que intentan rememorar cómo era el bar donde solían reunirse hace años, ahora que ha sido reconvertido en un Starbucks. Pero mejor contado. Porque nadie como Manolo para narrar historias que pueden llegar a ser tan desconcertantemente cercanas. Y nadie como él para mezclar en un disco asuntos en principio tan alejados como los miedos, los otakus, Windows Vista, los skaters, la Biblia Catalana Interconfesional o Natalia de Operación Triunfo. Tanto es así que resulta imposible condenar del todo a alguna de las canciones más débiles, como Noam Chomsky o Son los padres (la única ya publicada anteriormente, aquí en una nueva versión), pues acaban siendo redimidas por esos textos únicos.

La genialidad de Astrud consiste en seguir haciendo lo que les viene en gana, en no ser complacientes ni consigo mismos ni con los demás. Probablemente seguiremos quejándonos de que todavía no hayan entregado una obra maestra absoluta (y mira que han estado cerca), o seguramente aún tendrá que pasar algún tiempo para darnos cuenta de que a estas alturas ya llevan cuatro, pero que nuestro nivel de exigencia con ellos se ha elevado hasta cotas utópicas. En cualquier caso, hoy por hoy la sola idea de imaginarme el mundo de la música sin Manolo y Genís me produce escalofríos. Genios.

Puntuación: 8/10

  • _Minusvalía_
    [audio:Minusvalia.mp3]

  • _Acordarnos_
    [audio:Acordarnos.mp3]