Esta es una de esas canciones absurdas que, por motivos que se escapan a la razón humana, acaban haciéndose sumamente populares. En España, desde luego, ya lo es, y probablemente este verano habrá oportunidad de escucharla hasta la saciedad en los locales más selectos de nuestra geografía. No me extenderé mucho más, pues al ver el vídeo entenderán que sobran los comentarios, pero daría algo por haber asistido al proceso de composición de la letra. En serio.