El mítico fundador de Pink Floyd, como todos sabemos, falleció en el año 2006 teniendo sesenta años de edad por complicaciones de diabtes ydespués de luchar durante varias décadas contra un trastorno mental degenerativo.
Ha sido muy debatido si Syd Barrett fue la pieza más importante de la banda de rock progresivo, con muchos argumentos a favor por ser miembro fundador y por seguir siendo una inspiración muy significativa para el grupo después de salir del mismo. A pesar de lo triste que fue ver su ausencia, indudablemente dejó un legado musical importante.
Y según reportes recientes, también dejó una fortuna monetaria bastante fuerte. Barrett dejó al fallecer un total de 1.7 millones de libras esterlinas en herencia, su hermano Allan quien ha sido encargado de autorizar la herencia se quedó con £425,000. Mientras que sus hermanas Ruth Brown, Rosemary Breen y su otro hermano Donald se quedarán con £275,000 cada uno. Breen, quien fue la encargada de cuidar a Syd en sus últimos años, también recibirá una parte de la venta de su casa, que está valuada en £310,000.
Una buena lana, como que hay poca relación entre su estado financiero y su estado mental. Pero a todo esto, a mi me gustaría mucho visitar la casa de Syd Barrett.
