Esto de usar sampleos tan fácilmente reconocibles ya está cayendo de mi gracia. Un par de rolas está bien, pero la “tendencia” (o más bien falta de creatividad cada vez más descarada) empieza a abundar, y lejos de “refinar la práctica”, cada intento subsiguiente queda peor (ejem, Marta Sánchez, Mutya Buena…).

En el caso de “Beautiful Girls”—sencillo debut del jamaicano Sean Kingston—, la canción está basada por completo en la más que memorable “Stand By Me”, un tema que varias generaciones tienen prácticamente instalado en su memoria por omisión.

Esta horrorosa canción—que para darle un toque todavía más kitsch cuenta con un par de efectos con vocoders, con resultados patéticos—ya está sonando por todos lados, y llegó al número uno en la lista de descargas de iTunes en menos de un día… ¿por qué estas cosas se venden tan bien?