Con el objetivo de poner fin a las protestas por su próxima presentación en Malasia, Gwen Stefani ha acordado evitar el vestuario revelador y los bailes escandalosos.
Los organizadores del espectáculo han declarado que Stefani “respeta los valores y usos de ese país” y por consiguiente, se ha comprometido a seguir el código local de ética aplicable a todos los artistas extranjeros. Seguirá los lineamientos de las autoridades malayas con el fin de garantizar a todos que su concierto no ofenderá a las buenas conciencias del público musulmán.
De acuerdo con el Ministerio de Cultura, Artes y Patrimonio malayo, las autoridades correspondientes se reunirán con Stefani antes del concierto y examinarán los detalles del espectáculo (tipo revisión de uniforme en mi escuela de monjitas). Lo que sea que se vaya a poner deberá cubrirla de los hombros a las rodillas (tendrá que ser alguna cortina o similar), y no podrá brincar, gritar o arrojar objetos sobre el escenario o hacia el público.
Les digo, como en mi escuela de monjitas.


“Lo que sea que se vaya a poner deberá cubrirla de los hombros a las rodillas (tendrá que ser alguna cortina o similar), y no podrá brincar, gritar o arrojar objetos sobre el escenario o hacia el público.”
Yo la vi en el DF y la verdad la chava da un buen concierto si canta y es un show muy energico se la pasa saltando de un lado a otro…pero si le quitan el vestuario los bailes los gritos y los brincos el concierto va a ser mucho mas aburrido
Eso mismo pensé yo: quizá va a estar tan preocupada por no pasarse de los supuestos (más bien impuestos) límites de la buena moral que el concierto no va a ser el mejor. Ni hablar, igual a los malayos así les va a gustar un montón.