Las ironías de la vida: Amy Winehouse, quien categórica y repetidamente dice “no, no, no” a la posibilidad de ir a un centro de rehabilitación en su éxito “Rehab”, tendrá que hacerlo en la vida real, debido a que su
adicción agotamiento están poniendo en riesgo su ascendente carrera.
Después de una breve estancia en el University College Hospital de Londres debido a una presunta sobredosis, Winehouse está reconsiderando la idea de someterse a tratamiento contra sus adicciones. Durante los últimos dos meses, la cantante de 23 años ha cancelado presentaciones varias veces ya, o bien ofrecido conciertos que no están a la altura de lo que sus fans esperan ver en vivo.
“Agotamiento extremo” ha sido siempre el motivo detrás de las cancelaciones—la última, la presentación de Winehouse en el Oya Festival en Noruega y otro evento más en Dinamarca. Una amiga cercana de la cantante comentó a The Sun:
“Amy se asustó muchísimo con esta última hospitalización, y por fin está tomando en cuenta las peticiones de las personas a su alrededor de ingresar a un programa de rehabilitación. Se ha dado cuenta de que podría necesitar ayuda ahora que ha visto las consecuencias de su estilo de vida”.
Ese estilo de vida incluye parrandas sin fin, borracheras hard core y el uso—confirmado por la cantante misma—de cocaína y marihuana.
Por ahora, la cantante ya fue dada de alta y se encuentra descansando en su casa al norte de Londres, en donde está discutiendo con su familia y amigos las mejores opciones para ella y su carrera. Y mientras tanto, los fanáticos británicos de la cantante cruzan los dedos para que su próxima presentación en el V Festival no se cancele también.
¿”They tried to make me go to rehab, I say no, no, no”, Amy? Parece que esta frase se quedará en canción.

