Fue el 25 de septiembre de 1980 cuando la inesperada muerte de John Bonham acabó con Led Zeppelin. “Nada era lo mismo sin John, es inutil continuar sin él” fue el alegato más escuchado en los siguientes meses, que dejaba a millones de fans sin la banda y sin la posibilidad de volver a escuchar en directo canciones como Dazed and Confused, Whole Lotta Love o Stairway to Heaven.

Los últimos en escuchar al grupo sobre el escenario fueron los asistentes al concierto de Berlín el 7 de julio de 1980. Quienes los escucharon, acordaron que era la mejor época de la banda, que parecía haber dejado atrás sus excesos para centrarse en la música. Al menos eso parecía hasta la muerte de John durante una de sus borracheras en casa de Jimmy Page.

Muchos años y discos en solitario, otras bandas, conciertos conmemorativos, versiones y homenaje pasaron de por medio hasta septiembre de este año, cuando se confirmó que el grupo volvía para un único concierto en Londres. Lo harían tal y como se hizo en 1988, con Jason Bonham -hijo de John- en la batería y sería el 26 de noviembre.

Pero sin Jimmy Page, Led Zeppelin es cualquier otra banda. El guitarrista se rompió un dedo de la mano hace 2 semanas y media, lo que hizo temer por el momentáneo regreso de la banda. Ahora Page afirma que su dedo está cada vez mejor y que llegará en forma a la nueva fecha del concierto: 10 de diciembre.

Lo que ocurra en el Arena O2 de Londres será decisivo para saber si se podrá ver a Led Zeppelin aunque sea en una cortísima gira mundial: “Supongo que una reunión de Zeppelin no lo sería sin un poquito de drama […] Veamos que pasa en el O2 y a partir de entonces. No tengo una bola de cristal aquí”, dijo Page, que además anunció que tocarán una canción inédita durante dicho concierto.

Mientras, millones de fans en el mundo rezan para que el grupo se decida a volver a los escenarios. Y se nota que es mucha la fanaticada de Led Zeppelin, que sigue disfrutando de recopilatorios como Mothership -puesto a la venta la semana pasada- y que incluso han pagado 83 mil libras por una de las entradas agotadas para el concierto del O2. De momento, el mejor regalo es una renovadísima web del grupo.

¿Volverán a subirse a los escenarios en el marco de una gira mundial? Que aprendan de los Stones.