
Cuando escuché el primer track de Lust, Lust, Lust de The Raveonettes me emocioné mucho, pues me resultó diferente a lo que la banda ha hecho a lo largo de su carrera. “Aly, Walk With Me” suena sucia y oscura (adjetivos comunes para calificar la música de la banda danesa), pero con un toque triphopero/electrónico que la dota de una sofisticación que la distingue del material previo del grupo. Se trata de un excelente tema abridor, de ésos que te hacen pensar “si así está la primera rola, lo que viene debe estar igual o mejor”. Por desgracia, creo que es el único tema verdaderamente sobresaliente del álbum.
Sin ser un álbum completamente inaudible, a Lust, Lust, Lust le falta dirección, definir exactamente a qué le tira en cuestión de estilo: es demasiado vago para mi gusto. Da la impresión de que The Raveonettes quisieron combinar la faceta oscura de sus dos primeros discos (Whip It On, Chain Gang Of Love) con su trabajo más pop (Pretty In PinkBlack), pero al final no obtuvieron un resultado muy bien logrado. En un afán de avanzar, se estancaron a la mitad de ambos caminos melódicos, sin rumbo y sin definir nada… lo cual me resulta muy triste (sob, sob) pues Pretty In Black fue un discazo y uno esperaría que regresarían con algo mejor.
Lust, Lust, Lust es un álbum muy plano, con pocos sobresaltos o cambios que llamen la atención. Es de esos discos que puedes poner un rato y cuando menos te das cuenta ya se acabó. Ni fu ni fa. Varias canciones se parecen mucho, lo cual da la sensación de que en lugar de estar escuchando pistas diferentes, se trata de una sola que nomás no se acaba nunca—escuchen “Dead Sound”, “Black Satin” y “Blush” de un jalón y apenas se nota la diferencia entre una y otra.
Después viene “Expelled From Love”, un tema denso que se remite a los inicios más lo-fi del grupo. Pero es demasiado monótono y lo que uno quiere es que se acabe antes de pucharle a la siguiente rola. Afortunadamente, con “You Want The Candy” regresa de nuevo la atmósfera luminosa y noisepopera del álbum (podría ser un tema de una versión hardcore de Vaselina con drogas—¿será que el candy aludido es una pastillita feliz?). “Blitzed” es otra de esas canciones que se podría confundir con su predecesora, mientras que “Sad Transmission” y “With My Eyes Closed” vuelven a sugerir algo diferente (principalmente en la parte rítmica), pero sin sorprender mucho o enganchar del todo.
Cuando Sune Rose Wagner adelantó que este álbum sería “más enérgico y potente que el anterior, perfecto para meterse una buena dosis de drogas en un antro de mala muerte de Berlín”, supuse que lo que vendría sería un disco más mugrosón, más sombrío, más atrevido y con más actitud. Pero todo se quedó en buenas intenciones por parte de Sune Rose Wagner y Sharin Foo. Lust, Lust, Lust es un álbum con pocas sorpresas (la mencionada “Aly, Walk With Me”, “Lust”, “You Want The Candy” y “Sad Transmission” son lo más rescatable que hay). Los demás temas suenan a relleno o bien a canciones que bien podrían haber sido parte de discos anteriores, pero todas juntas en uno solo no cuajan. Los daneses nos quedaron a deber.
Puntuación: 6/10


No pude evitar acordarme de Sick, sick, sick
Pues yo creo que esta “crítica” si que se es vaga. De donde te has sacado eso de “Pretty in pink” socio/a…???
Revisate los albunes anda.
@galaxina: Error corregido, se me fueron las patas.
definitivamente y con la mayoria de los grupos después de un álbum excelente le sigue otro que decepciona…
hola creo k eres un old school y no tienes apreciacion artistica experimental .. este album tiene la capacidad de crear sensaciones
a ver, no es un disco que entre a la primera como Pretty in black, pero desde luego no es un mal álbum. Quizá sí es cierto que las canciones del album parecen no conformar un álbum pero lo bueno que tiene es que no es facilón y aunque no sea lo más experimental que han hecho sí es estridente y emocionante. Mola, engancha y tiene más de dos hits, según mi humilde opinión, claro.