Éste es el ridículo nombre que la ASCAP le dio al proyecto con el cual intenta educar a los más jóvenes (los que se dejen, claro) sobre el pecado mortal que constituye descargar música—así, con dibujitos y toda la cosa para que resulte más sencillo digerir su vetusto evangelio contra las descargas ilegales.
Pero la campaña de Donny The Downloader es más que dibujillos: es todo un programa interactivo con discos y videos informativos (vean éste, de tan baboso parece increíble que esta gente quiera que nos tomemos el asunto en serio) con los que ASCAP quiere seguir anclado a las viejas prácticas de la industria musical, negándose a aceptar que las descargas no son lo que le hace daño a la música y a quienes viven de ella. Lo que afecta a la industria son precisamente medidas como ésta, absurdas y anticuadas, que creen que el consumidor es idiota y que lo único que expresan es que para ellos es más fácil satanizar algo que irremediablemente está sucediendo (y que podría crecer mucho más y traer beneficios para todos) a abrir los ojos y reconsiderar nuevas formas de gestionar el trabajo intelectual.
De veras, sólo falta que nos vengan a buscar a nuestra casa para darnos un reglazo en las manotas para luego mandarnos a un rincón “a pensar en lo que hemos hecho”. Risible.
Enlace: Meet “Donny The Downloader,” The Cartoon Kid Who Will Save Music






alguien sabe algo acerca de lo sucedido con el Corona Fest? ya solamente hay dos tipos de boletos (en lugar de tres), al parecer ya ninguna presentación se llevará a cabo dentro del estadio y corren rumores que ya más de un grupo canceló.
get up to speed Cuchara S!
que ridículo…