Todos hemos pasado, o seguimos pasando por una etapa de nuestra vida en la que nos da por emular a nuestro artista favorito cuando estamos a solas. Algunos lo hacen frente al espejo con un peine a modo de micrófono y otros incluso se emplean a fondo en la coreografía. El problema es que más de uno se concentra demasiado y acaba por llevarse un susto…
Después de ese malvado susto -sólo hay que ver la risueña reacción de los padres-, al menos nos queda el consuelo de que el percance seguramente nos ha librado de tener un pequeño Chris Crocker entre nosotros. ¿Será que todo lo que tiene que ver con Britney Spears conlleva el escarnio público?
Enlace: Kid Nearly Scared To Death

