Escuchar un disco de Hot Chip es una cosa, pero verlos en vivo es otra historia. El grupo es uno de esos que definitivamente se aprecian mucho más y mejor en directo, no solamente por la excelente vibra de sus presentaciones (tienen todos los elementos necesarios—música, el carisma y presencia—para transformar un set en vivo en un verdadero rave), sino porque su sonido se convierte en algo mucho más orgánico y, quizá por ello, los de Hot Chip se toman la libertad de experimentar un poco aquí y allá, haciendo que sus temas adopten un estilo ligeramente diferente cada vez. No sólo es pulir algo que ya está acabado, el grupo va un poco más allá y, con ese tono lúdico que caracteriza su sonido, se dan el lujo de jugar un poco con su material con cada presentación—como sucedió con “Ready For The Floor” en su aparición con Jools Holland el viernes pasado.

Como público, siempre es bueno descubrir algo nuevo en el material de un grupo, saber que tienen un as bajo la manga o una sorpresita guardada por ahí. Y como banda… bueno, debe resultar bastante divertido tener la posibilidad de rehacer un tema cuantas veces se desee.