¿No es este uno de los mejores y más grandes covers de la historia del universo? La versión original de Nine Inch Nails ya era una pieza desoladora, pero en la voz de Johnny Cash es mil veces más poderosa, penetrante y desgarradora. Quizá era necesario que alguien con una vida como la de Cash (con eventos y situaciones como la pérdida de un hermano en un trágico accidente con una sierra, un primer matrimonio disfuncional, alcoholismo, adicción a barbitúricos y anfetaminas, una enfermedad degenerativa en sus últimos años) encarnara letras tan cargadas de aflicción y autoaniquilación (“I hurt myself today / To see if I still feel” o “I wear this crown of thorns / Upon my liar’s chair / Full of broken thoughts I can’t repair”) para darle sentido genuino.

Imposible no identificarse con el dolor que emana de la voz de Cash, imposible no dejarse arropar, durante unos minutos, por la tristeza de alguien más que, de tan profunda y palpable, la hace nuestra.