Insisto en que los problemas de Jackson con la justicia deben estar causándole problemas de sueño a mogollón. Poco tiempo de descanso le debe de quedar al ex-rey del pop entre juicio y juicio. Aunque en esta ocasión parece que no estará solo ante el peligro. Jackson y Rihanna han sido demandados por su famoso “mama-se, mama-sa”, que apareció en una canción del Thriller y que después fue incluido también en el súper hit de Rihanna “Please don’t stop the music”.

Se supone que ese pequeño fragmento es originalmente de Manu Dibango, por lo que se demandan 500.000 dólares por esos segunditos que parecen haber dado mucho dinero. De nuevo la frontera entre plagio, homenaje e inspiración se diluye. ¿Todo por la pasta?