Last.fm parece no haber encontraro otra forma de “hacer seguir funcionando el servicio” de radio a través de la web que cobrarle US$4 a todas las personas que residan fuera de Estados Unidos, Alemania y Reino Unido para poder seguir utilizando esa característica de web.

Last.fm se trata sin duda de la red social de música más famosa del mundo y por ese motivo esta medida afectará a millones de melómanos alrededor del mundo.

Lo más raro de todo es que a través del informe oficial que se hizo en el blog del servicio no se llega a comprender por qué todos los usuarios menos los que residen en los tres países anteriormente nombrados tienen que pagar y ellos no, supongo que lo sabremos con el pasar del tiempo. Lo único que se explica tajantemente es que para que siguiera funcionando la radio online a través del streaming tuvieron que tomar esta decisión.

¿Pagarías para poder utilizar el servicio de radio de Last.fm? Yo responderé primero. No. No lo pagaría ni loco y no por el dinero que significa, sino porque no me parecía lo suficientemente interesante y completo (no se podían elegir las bandas a escuchar, sino que simplemente en base a tus gustos la web reproducía bandas que, supuestamente te gustarían).