
La FAC (Featured Artist Coalition) se ha puesto en pie de guerra contra las discográficas. La asociación, que agrupa a más de 140 músicos del Reino Unido, ha manifestado su enfado ante propuestas como la de Lord Carter empeñado en llevar ante los tribunales a todo aquel que se descarga música, pasándose por el forro unas cuantas libertades individuales.
Los artistas, entre los que se encuentran Billy Bragg y miembros de Blur o Radiohead, sin olvidar al antaño superpopular Robbie Williams quieren tener el control de su producción artística. Bragg considera la criminalización una vía proteccionista, llegando a compararla con el intento de volver a meter pasta de dientes en el tubo una vez ha salido. Se trata de una lucha en la que el artista ha de estar del lado del aficionado, y donde el interés común llama a prescindir del intermediario que se lleva toda la pasta tratando además de meter a unos cuantos en la cárcel.
De ser un directivo discográfico, la verdad es que estaría cagadito de miedo. La concienciación de los artistas crece a pasos agigantados, y sólo es cuestión de tiempo que una serie de medidas estándar hagan la música rentable para los artistas, barata para los usuarios y una ruina para esos intermediarios hoy por hoy prácticamente innecesarios.










No queda más que felicitar a esta asociación de músicos que, de una vez por todas, desenmascara la farsa de las discográficas en su versión de lobo con piel de cordero musical. Basta ya de echarnos a los leones con la cansina historia de la piratería, por favor, qué término más absurdo!! Toda la vida hemos compartido música, cine y libros, pero claro, nunca había afectado a los magnates de la industria, a los que se han forrado a costa de los que verdaderamente crean cultura, con la base de “su” pirámide: los músicos. A compartir cultura, y después, si te parece buena, cómprala, y aún más, disfrútala en directo. Un saludo y suerte.