Por mucho que el nuevo disco de U2 sea mucho mejor que su antecesor, digno es señalar que no llega ni a acercarse a clásicos como War o especialmente Achtung Baby y Zooropa (perdónenme puristas y mitómanos). Aún así, es la primera vez que puedo oír entera una canción del grupo sin echarme las manos a la cabeza en años. Lo cual no es mucho decir si tenemos en cuenta que hablamos de uno de los grupos más grandes de los 90.

En esta ocasión el directo en el show de Letterman es correcta, impecable, pero no emociona lo más mínimo. Y los aspavientos de Bono, si antes molaban, ahora parecen imitar al imitador.

Vía: Prefix