Era inevitable. Cuando medio mundo está conmovido por la muerte del rey del pop, no podíamos hacer otra cosa que dedicar nuestro flashback a Michael Jackson. Y lo hacemos, en primer lugar, con Thriller, dirigido por el fantástico director John Landis, supuso un antes y un después en el mundillo. En aquel momento hizo pasar miedo a muchísima gente y marco el inicio de los “vídeos con argumento”. Superproducción, un corto más que un videoclip para presentar uno de los discos más vendidos de la historia, y que recientemente vivió una reedición.

Otro gran éxito, este de la mano de Scorsese. Jacko haciendo de malo malote en el metro, con una pandilla poco recomendable. Pop ficción para una canción que, pese a no llegar a la altura de éxitos anteriores, seguía vendiendo como rosquillas.

Y el último del trío, Black Or White, o el último gran éxito de Jackson, que tuvo que competir duramente con la época dorada del grunge y una nueva época musical en la que a Jacko le constaría despuntar. Inicio también de sus problemas psicológicos y físicos, que apenas se entreven en este magnífico dispositivo audiovisual, que lo muestra como estrella consagrada, con rostros importantes del momento y unos efectos especiales que en aquel momento causaron sensación. Un saludo especial a este gran artista y especialmente a todos sus fans que en este momento sufren su pérdida.