
Ozzy Osbourne ha presentado una demanda para impedir que TonyIommi se considere el propietario del nombre de su antigua banda, y por tanto pueda generar todo tipo de material bajo ese nombre. La cosa parece funcionar de forma retroactiva, ya que el cantante también quiere parte de los beneficios obtenidos con la “marca” en la gira de los noventa en la que Tony Iommi funcionó con el nombre de marras.
Una pena que el afan retro que llena nuestras vidas musicales últimamente genere este tipo de desencuentros. El negocio es el negocio, pero hacer el ridículo y mostrar que (casi) todo es por la pasta no hace ningún bien a la imagen de un grupo histórico. ¿Tiene necesidad Osbourne de todo esto? Suponemos que no, y que lo único que conseguirán todos al final es estropear un poderosos legado.










A ver, si no me equivoco, Ozzy se quedó con los derechos de Black Sabbath, por lo tanto nadie se los debe quitar y tiene todo el derecho de quejarse si alguien intenta apoderarse de los derechos.
¿Por qué Black Sabbath? Una banda tan genial en sus tiempos, y con un legado impresionante, metida en estos cuentos legales. Ya teniamos a Heaven And Hell, ¿no? Encuentro muy triste que Black Sabbath sea considerada incluso como marca.