
Parece que Simon Cowell estaría negociando su nuevo contrato con la Fox y 19 Entertainment para presentar siguientes ediciones de American Idol. Estaríamos hablando de entre 100 y 114 millones de dólares, más del triple de la cantidad ganada en la última temporada.
La capacidad de este hombre para conseguir crear mitos relámpago a partir de una buena voz o una conducta desordenada deben ser muy rentables, aunque no le hacen demasiado bien a la música. Si creéis que poner caretos y sonreír con sus dientes profiden merece ese sueldo es que ya nos hemos vuelto todos locos. Realmente estoy siendo moralista porque de lo que se trata es pura y llanamente de pasta.
Poco importa que este hombre sólo haya conseguido llenar de porquería los estantes de las tiendas. La cosa es la pasta, y todo lo demás importa poco. Quizás lo más molesto sea la hipocresía vertida en el negocio, ya que las referencias constantes a la calidad o la excelencia son realmente de vergüenza ajena.









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