
Unos cuantos algoritmos pueden ser los encargados de decidir en el futuro si una obra musical es plagiada de otro artista o no. Los científicos de la Universidad de Londres y de Hamburgo han sido los artífices de este software.
Aunque todavía no ha sido bautizado oficialmente, ha nacido del EPSRC proyect Modelling
Melodic Memory and the Perception of Musical Similarity. Es capaz de analizar patrones de ritmo, cadencias, tonos y, obviamente, melodías. Lo han puesto a prueba y ha logrado un 90% de efectividad, considerando “efectivo” que tome la misma decisión que un juez -hasta el momento dentro del marco legal de EE.UU-.
Daniel Müllensiefen y Marc Pendzich son los autores de este software anti-plagios. En Cuchara Sónica hablamos sobre el caso surgido entre Coldplay y Joe Satriani. La pregunta ahora, teniendo en cuenta el habitual colapso de juzgados, es: ¿podrá este programa sustituir a los jueces en unos años?
Puedes echarle un vistazo al ensayo (en .pdf y en inglés) sobre el software que se presentó en el ESCOM de este año.









Lo bueno de este software no será que facilite la labor de los jueces en los casos de juicios por plagio sino que permitirá a los creadores y músicos con pocos recursos rastrear la web para ver si algún gracioso aprovechado les está haciendo el lío con sus creaciones. vamos, ese es el único sentido que le veo a este invento…