La empresa Ticketmaster desarrolló un nuevo sistema de venta de entradas que lleva poniendo en práctica desde mayo de 2008. Básicamente consiste en la supresión de la entrada física que, al ser mostrada, permite entrar a un recinto para disfrutar de cualquier evento. Como podéis ver en el video, el cliente hace una reserva vía telefónica o por Internet y el mismo día del concierto basta con presentar tu tarjeta de crédito y un documento oficial con foto identificativa (carnet de conducir o pasaporte) para poder acceder. Allí mismo la persona encargada pasará la tarjeta por una máquina para realizar el cargo.

¿Ventajas? Se evita la reventa al no existir nada físico que lo posibilite y también los malditos gastos de distribución que, personalmente, estoy harto de pagar. De esta manera, el cliente paga exclusivamente el valor de la entrada.

Pero también existen inconvenientes. No quiero ni imaginarme qué pasaría si los lectores de tarjetas no funcionan el mismo día del evento o si se colapsarán en conciertos o eventos deportivos multitudinarios.

La realidad es que con este sistema más de un millón de personas se han beneficiado de él en conciertos de AC/DC, Metallica o Nine Ich Nails.

Para cualquier duda, podéis acceder a la web de Ticketmaster (en inglés).