Según informa la agencia EFE, las discográficas más importantes se enfrentarán a una demanda por una supuesta infracción de las leyes antimonopolio.

El juez Robert Katzmann ha decidido reabrir un caso que comenzó entre 2005 y 2006 porque cree que hay pruebas suficientes que “podrían sugerir que las discográficas llegaron a un acuerdo” a la hora de establecer los precios de los productos. Una asociación de internautas demandó hace años a las discográficas porque, al parecer, éstas decidieron pactar unos mismos precios altos para la venta de música por Internet.

Las principales compañías afectadas son Sony BMG Music Entertainment, Universal Music Group, Warner Music Group, EMI Music North America o Virgin Records. Entre todas controlan más del 80% de la industria musical y, de confirmarse el pacto de precios, supondría una clara ruptura de la ley antimonopolio ya que los consumidores realmente no tendrían dónde elegir.

Las denominadas TNMC’s (Transnational Media Corporations) representan un peligro para los consumidores porque básicamente siguen las leyes del mercado y, por ello, no se preocupan demasiado de si los contenidos cumplen requisitos de calidad o si aportan conocimiento o cultura a los ciudadanos.

Ahora estas grandes discográficas deberán defenderse de la acusación. Veremos cómo evoluciona el caso.