A Coldplay lo amas o lo odias. E incluso, aunque lo ames, a veces es difícil quitarte de encima los prejuicios e ideas preconcebidas en contra de una banda que, nos guste o no, ya entra en la clasificación de llena estadios.

Esta fue de hecho la cuarta vez que me tocó ver al grupo en vivo y creo que de las cuatro ha sido la que menos me ha gustado. Realmente tuvo mucho que ver la frustración por estar prácticamente deteniendo las lámparas a pesar de haber gastado casi mil pesos y haber comprado mi boleto en los primeros 15 minutos de venta. Y es que, sin duda, a una banda como la de Chris Martin y compañía no hay nada mejor que verla de cerca y de frente.

Porque criticas sobre su música podrá haber muchas, pero este grupo no escatima en sus conciertos, menos con un público como el mexicano, que prácticamente podría ensordecer a cualquiera y con quien el cuarteto ya tiene una larga y bien cimentada relación. Por lo tanto, el recuentro estaba destinado a ser simplemente inolvidable.

Contrario a lo que se acostumbra en este país, el evento del sábado 6 de marzo no sólo empezó a tiempo, de hecho comenzó antes. Como personalmente no tenían ningún interés en ver a Le Baron, pensaba llegar a las 9 en punto de la noche y vagabundear en los souvenirs hasta que comenzará Bat For Lashes, el segundo abridor. Desafortunadamente el plan falló y me vi rodeando el Foro Sol a toda prisa mientras a lo lejos sonaban los primeros acordes de “Glass”, canción con la que Natasha Khan y compañía abrieron el primero de sus cuatro shows en el país azteca (y creo que de hecho en toda la gira).

De Bat For Lashes lo único que puedo decir es que suenan muy bien en vivo, que Natasha tiene una voz excelente y que tanto su voz como estilo recuerdan notablemente a Bjork y PJ Harvey. Dieron un buen concierto, pero a mi lo que me importaba era la banda principal.

Así, casi a las 10 de la noche y luego de escuchar el Danubio Azul, aparecieron los cuatro ingleses enfundados en sus trajes Viva la Vida, para comenzar con la instrumental “Life in Technicolor”, mientras el Foro se unía en un grito de 55 mil almas y grabaciones continuas a través del celular.

Aquí abro un paréntesis para decir que una de las cosas que menos me ha gustado del Coldplay de los últimos años es lo sobrado que a veces parece Chris Martin. Y es que el músico siempre ha sido de los que brincan y se mueven sin parar, pero especialmente en este último tour parece que se puede morir si se queda quieto un instante. Esto, unido a la altura de la Ciudad de México (supongo yo), provocó que al menos en las primeras canciones no cantara las letras completas, parecía que se le olvidaban o simplemente se le acababa el aliento. Súmenle que el sonido estuvo muy bajo al principio y realmente no se escuchaba nada más que los gritos y canticos de la gente.

Afortunadamente se fue moderando conforme paso el concierto, aunque prácticamente se la pasó corriendo de un lado a otro del escenario, bailando y brincoteando. Luego de una muy prendida “Violet Hill”, siguieron dos temas viejos “Clocks” e “In My Place”, para darle paso a la ya clásica “Yellow” que obviamente puso a todo el mundo a cantar. Hay que decir también que Martin se la pasó agradeciendo al público y presentando algunos temas en un español bastante decente, a veces ayudado un poco por la audiencia que desde el primer segundo estuvo en su bolsillo.

La banda siguió con uno de mis temas favoritos, “Fix You”, y levantó aún más la energía con “Strawberry Swing”, en la que pudimos ver cómo unos enormes globos que estaban colgados del escenario principal eran usados para proyectar imágenes que iban al ritmo de la música y que de hecho serían bastante utilizados durante todo el show.

Además de estos globos, dos pantallas a los lados y una atrás del escenario principal, el grupo también montó dos tarimas alargadas que recorrían buena parte de la primera sección, intentando tal vez hacer el concierto un poco más personal, pues en esta gira prácticamente se han presentado en puro escenario grande.
Así, la banda se reunió al extremo de una de las rampas para darnos una nueva y muy electrónica versión de “God Put a Smile Upon Your Face” llamada “Partial Techno Remix”, que en lo personal no me gustó mucho, pues realmente me encanta la original, y combinarla con el remix de uno de los pocos temas que tocaron de su tercera producción, en este caso “Talk”.

Guy, Will y Johnny dejaron a Chris solo en la tarima para que nos entregara “The Hardest Part”, canción que el músico dedicó a Frida Kahlo. Esta sección del espectáculo terminó con “Postcards From Far Away”, para continuar con el que tal vez era el tema más esperado de la noche “Viva la Vida”.

No exagero si les digo que los coros seguramente se escuchaban muy lejos del Foro Sol, pues de verdad la gritería era impresionante. Sinceramente va a ser difícil que la banda vuelva a componer otra canción como esta, pues no importa lo que digan y quien trate de apropiársela, “Viva la Vida” es sólo de un grupo y ese grupo es Coldplay.

“Lost” sirvió como intermedio para que el grupo ocupara la otra tarima y nos regalara una bellísima versión acústica de “Shiver”, a la que le siguió “Death Will Never Conquer”, cantada por Will y un tema nuevo compuesto específicamente para esta parte del tour que lleva por nombre “Don Quixote/Spanish Rain”.

Un remix de “Viva la Vida” fungió de intermedio para que la banda descansara un rato y regresara para interpretar “Politik” y la muy coreada “Lovers in Japan/Death And All His Friends”.

Aquí apareció el detalle que hizo todavía más especial este concierto y que yo me perdí pues realmente no se escuchaba bien hasta arriba. Resulta que todos los asistentes de la sección A comenzaron a cantar el “Cielito Lindo”, haciendo que el grupo (por primera vez en toda la gira según nos lo dice su misma página oficial) regresara para sentarse a la orilla del escenario y escuchara complacido a un México que siempre se les ha rendido incondicionalmente.

Francamente de donde yo estaba no pareció nada especial el momento, pero si ven el vídeo que grabó uno de los miembros de su crew entenderán un poco más. Finalmente, la banda retornó a sus instrumentos para cantar la maravillosa “The Scientist” y cerrar con “Life In Technicolor II” y “The Escapist”.

Tal vez el único pero que le pongo al concierto es que no hayan interpretado más canciones viejas, especialmente “Trouble” y “See you Soon”, pues, aunque seguramente la banda ya está aburrida de ellas, creo que a muchos de nosotros nos conquistaron con esos temas. Finalmente, Coldplay nos entregó el pasado sábado un show de calidad, con sus pequeñas fallitas pero bien hecho y que al final, dejó con una sonrisa de oreja a oreja a la mayoría de los asistentes. Y eso es lo que cuenta, ¿o no?

Foto: Hoong Wei Long