
Yahoo! Noticias recoge una información que resulta un tanto paradójica. El mayor contrato de la historia de la música tiene a un artista fallecido como protagonista. ¿Adivinan cuál? Sí, Michael Jackson.
La gran multinacional Sony ha cerrado un contrato valorado en 200 millones de dólares (146 millones de euros) por el que publicarán diez trabajos del fallecido artista en los próximos siete años. Existen un total de 60 canciones inéditas que se irán suministrando en pequeñas dosis con la justificación de prolongar el legado del artista, pero en realidad creo que todos sabemos lo que realmente se persigue prolongar.
Rob Stringer, presidente de Columbia Epic, una de las filiales de Sony, ha afirmado que no sólo se va a publicar música de Michael Jackson:
Puede que haya teatro. Puede haber películas. Puede que se den videojuegos o plataformas multimedia que no conozco hoy día pero que existirán en 2015.
La primera de las entregas que conforman el contrato se espera para noviembre de este mismo año.
Un día más podemos afirmar que aunque Michael Jackson esté muerto, el gran negocio que lo envuelve sigue muy vivo.










Chale… Se la prolongan.
Una vez más queda claro por qué es necesario que los derechos de comercialización de las obras expiren al momento en el cual el autor muere, ¿no?