AC/DC estuvo ofreciendo un concierto el pasado 27 de febrero en Brisbane (Australia) en el Queensland Sport and Athletic Centre (QSAC). Hubo más de 45.000 espectadores pero nadie se percató del infortunado accidente que se produjo justo antes de “Highway to Hell”.

Terry Watson se encontraba en una zona especialmente habilitada para él, minusválido que con su silla de ruedas no podía disfrutar en igualdad de condiciones del concierto de AC/DC. Sin embargo, un compañero que presenciaba el concierto junto a él accionó en un descuido el mecanismo eléctrico de la silla de ruedas, provocando que Terry cayera desde un metro de altura y golpeara su ojo derecho con una barra metálica.

Días después se ha confirmado que ha perdido la visión del ojo y ahora pretende demandar a los organizadores del concierto porque no había una barrera de seguridad que habría evitado el incidente.

Si hubiera habido algo allí, no me habría precipitado al suelo.

Actualmente el caso está siendo investigado, pero todo parece indicar que faltaron medidas de seguridad.