Según anuncia Europa Press, los gastos de promoción para sacar adelante a un nuevo artista o solista ascienden a un millón de dólares de media (777.000 euros).

Así lo relata el informe de la Federación Internacional de la Industria Discográfica (IFPI) que desvela que esa cantidad se invierte en adelantos para promocionar los singles del artista, la grabación del disco y de tres videoclips de mediano coste, el apoyo en la gira de conciertos y otros actos publicitarios.

Además, las grandes compañías renuevan el 25% de la oferta de sus artistas cada año, lo que implica una inversión del 30% de sus ingresos totales. Se trata de una operación de alto riesgo ya que, según el informe, sólo una o dos de cada diez apuestas saldrán rentables.

En la mayoría de las ocasiones, tan inmenso dineral va destinado fundamentalmente a taladrar el cerebro de los consumidores. Si en la radio aparece la misma canción 10 veces al día, es normal que, por repetición, a la gente le suene y le acabe gustando. Es como darle una oportunidad detrás de otra a artistas que, sin tanta promoción, no conseguirían una segunda escucha.

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