
El track que le da título al más reciente álbum de Moby acaba de recibir su tratamiento audiovisual de la mano de Jessica Dimmock, una fotógrafa y cineasta neoyorquina que hace algún tiempo vivió entre drogadictos para completar un proyecto fotográfico sobre el tema.
Por ello, no es extraño que haya elegido adornar esta canción con tomas cerradas y un poco borrosas de una mujer que se refugia en un baño para continuar con su adicción. Un vídeo un poco escalofriante y bastante triste que de algún modo le proporciona una vibra muy obscura a este melancólico tema. Pueden verlo después del salto.
Vía: Angryape










Añade un comentario