Desde Alligator, los miembros de The National han estado explorando la misma paleta de sonidos obscuros y solemnes con cada vez mejores resultados. Una muestra de esto es High Violet, su nueva producción lanzada el pasado 10 de mayo en la que, más que por innovación, la banda apuesta por la perfección.

Y es que en este nuevo disco se puede escuchar el mismo sonido rock-pop de anteriores intentos, sólo que construido a partir de grandes arreglos orquestales y diversas capas de instrumentos. Es notoria la intención del grupo por subir el nivel de la apuesta y dejar de lado la elegante obscuridad de su anterior producción para ir por un camino menos restringido y más abierto, sin que esto necesariamente signifique salirse del guión.

La banda pone toda la carne en el asador para el track inicial, "Terrible Love", en el que los metales, los coros y los sordos tambores se unen para aumentar gradualmente la intensidad de la música, logrando un resultado sobrecogedor, aunque no tan bueno como su versión en vivo.

En este estilo también está "Afraid of Anyone", en la que los coros y arreglos de Sufjan Stevens se combinan con tamborazos contundentes; y "Sorrow", en la que la batería lleva prácticamente el ritmo inicial, mientras se incorporan poco a poco los arreglos orquestales y los coros grandilocuentes.

En el caso de "Runaway" es la orquesta la que lleva el ritmo produciendo un bellísimo fondo de latente melancolía que por momentos parece sostener la voz casi frágil y emocional de Matt Berninger.

Una de las grandes fortalezas de este disco está en la sección rítmica,, es decir el baterista Bryan Devendorf, quien prácticamente lleva la batuta en cada tema con notorios resultados. Por ejemplo, es este instrumento el que le da la fuerza y la cadencia a "Anyone`s Ghost", y el que provee el dinamismo en el primer y más obvio sencillo del disco "Bloodbuzz Ohio"; además de llevar de la mano las cuerdas que adornan "Lemonworld", proveer la fuerza en la desconsolada "Conversation 16" y darle el punch necesario a la aburrida “Little Faith”.

Definitivamente hay un cierto aire de contradicción en las letras, provocado por el notorio esfuerzo del vocalista de darle un tono un poco más alegre a la parte fea de la vida, una reacción tal vez provocada por su reciente paternidad. Por ejemplo, en el track inicial Matt habla del amor como un peligro intoxicante, mientras que en "Sorrow" nos cuenta sobre alguien cómodo en su propia tristeza, que a pesar del sufrimiento no quiere dejar este sentimiento atrás.

O en "BloodBuzz Ohio", en donde el músico narra el regreso a su tierra asegurando que nunca pensó en el amor cuando recordaba su casa. También está el temor por esta parte mala de la vida, de la que el cantante quiere proteger a su familia en "Afraid of Everyone", y a la que parece convencido de pertenecer en "Conversation 16".

High Violet es un álbum compacto que conserva el ritmo y la calidad de principio a fin, pues incluso en temas flojos como "England" o "Vanderlyle Crybaby Geeks" hay algo que rescatar, ya sea un arreglo de cuerdas o una sección de metales.

Es un álbum completo, bien logrado, mucho más denso que su antecesor, con una obscuridad mucho más ligera, incluso podría decirse que más cínica. Es definitivamente el álbum consagratorio de una banda independiente que en los últimos cinco años ha tratado de dar el salto definitivo al estrellato, basándose en un sonido cimentado en las habilidades de cada uno de sus integrantes.

9/10

En resumen, un disco disfrutable en su conjunto, que definitivamente estará en lo mejor del 2010 y que contribuirá para hacer de esta banda, si el tiempo y las circunstancias lo permiten, una de las grandes agrupaciones de la presente y pasada década. Y mientras ese gran futuro llega, lo único que les puedo decir es que este es un álbum que tienen que escuchar.

Fecha de lanzamiento: 10/05/2010


Discográfica: 4AD


Compra el disco: Amazon


Descarga el disco: En la web


Tres canciones destacadas: "Terrible Love", "Runaway", "Afraid of Everyone"