En siete ediciones se calcula que 4.695.000 personas disfrutaron de más de 536 bandas y 640 horas de música. Sin embargo, desde la pasada edición de Rock in Rio Madrid en 2008 el festival ha recibido muchas críticas precisamente por “olvidarse” de uno de los ingredientes que le da nombre: el rock. Amy Winehouse, Alanis Morrissette, Alejandro Sanz, Franz Ferdinand o Jamiroquai supieron a poco.

Aunque este año el peso del rock es mayor, lo cierto es que el organizador, Roberto Medina, apuesta más por la pluralidad musical en un cartel que se reparte entre los días 4,5,6, 11 y 14 de junio. Cinco escenarios, 200 km cuadrados de superficie, zonas verdes, sostenibilidad, atracciones y música, mucha música, son los principales atractivos de uno de los eventos del año que, como tal, cubriremos en Cuchara Sónica.

A continuación vamos a desgranar los detalles más importantes para que nadie se pierda en la Ciudad del Rock (Arganda del Rey).

El famoso cartel que ilustra este artículo será quien nos dé la bienvenida al recinto. Si miramos al horizonte, veremos a lo lejos el titánico escenario Mundo. Allí tocarán Bon Jovi, Rihanna, Shakira, Metallica, etc. Que nadie se preocupe si no hay posibilidades de llegar a la primera fila; habrá pantallas gigantes repartidas por todo el recinto que retransmitirán cada concierto. El escenario Sunset es la principal novedad de esta nueva edición. Ha sido concebido para artistas nuevos y consagrados y para que el público pueda disfrutar de actuaciones más cercanas a los grupos. Para llegar hasta él desde el cartel tenemos que avanzar en línea recta unos metros y girar a la izquierda. Allí nos esperarán artistas como Macaco, El Sueño de Morfeo, O’Funkillo o la reunión de los componentes originales de Barón Rojo. Haciendo el mismo camino que antes desde nuestro punto de partida pero girando a la derecha, llegaremos al escenario Electrónica. Acogerá a importantes DJ’s internacionales, y dispondrá de varias plataformas en las que gogós amenizarán a los más discotequeros. Si nos fijamos, justo antes de llegar a dicho escenario se localiza el punto de información, donde, si leéis esto, os evitaréis tener que hacer cola.

Por motivos de seguridad está terminantemente prohibido introducir comida o bebida a la Ciudad del Rock por lo que hay dos opciones: comer y beber antes de entrar o hacerlo dentro pagando. Si elegís la segunda opción, sólo tenéis que tener en cuenta que el plano de Rock in Rio es rectangular e imaginar una ficha 5 de dominó colocada de manera horizontal. Los puntos que la conforman son los lugares en los que podréis encontrar los restaurantes del recinto que, al parecer, tendrán precios parecidos a los de Arganda del Rey. Sin embargo, es paradójico, pero la organización ha colocado unos cajeros automáticos muy cerca de cada uno de los restaurantes.

Uno de los principales problemas en los festivales suele ser el de los aseos. Aunque todavía se están instalando, la organización ha anunciado que serán suficientes para las miles de personas asistentes. Se localizarán a los laterales de nuestro "rectángulo" imaginario. Tiendas con merchandising oficial, puesto de emergencias y policía completan la lista de servicios disponibles dentro del recinto.

Para finalizar, recomendamos llevar ropa ligera y calzado cómodo y, para evitar disgustos, sería conveniente que nos dejáramos las cámaras fotográficas o de video en casa porque nos las pueden robar y porque, aparte, está prohibido filmar, grabar o capturar imágenes de los conciertos.

Y para abrir boca, os dejo el proceso de montaje del colosal escenario Mundo (98 metros de anchura):