Una de las principales "pegas" que solemos detectar cuando vemos un videoclip es que le falta sentido, historia, algo que contar. Para muchos, el concepto de grabar un videoclip es ponerse delante de unas cuantas cámaras y simular que se está tocando -cuando en realidad es un mero posado junto a los instrumentos- durante el tiempo que dure la canción. Pues bien, Avenged Sevenfold no sigue esta tendencia en el clip de su primer single, "Nightmare".

Hace algún tiempo estuvimos comentando la canción por lo que ahora nos centraremos en las imágenes que la acompañan. En primer lugar, cuando uno acaba el visionado de lo que podríamos considerar un corto de seis minutos, la sensación es la de que es un producto coherente, cohesionado y con sentido propio.

Por otro lado, el director Wayne Isham ha llenado de símbolos y de mensajes cada uno de los frames que componen el videoclip. Tarántulas, niñas siniestras y personajes de lo más tétricos son algunos de los protagonistas. Además, el tratamiento de la imagen acompaña bastante al sentido onírico que tiene el tema. Pero, sobre todo, lo que llama la atención conforme avanza la canción es que aparecen todos los miembros de la banda menos la persona que toca la batería -en este caso Mike Portnoy-. Simplemente se producen flashes de imágenes en los que aparece el instrumento sin nadie detrás de él. Y es que con este video, al igual que con la canción, los miembros de Avenged Sevenfold han pretendido recalcar que la muerte de su baterista Jimmy "The Rev" todavía les sigue pareciendo una "fucking nightmare".