El pasado martes se cumplieron 25 años de la realización del festival simultáneo Live Aid, organizado por el músico irlandés Bob Geldof para recabar fondos de ayuda para Etiopía.

Y aunque parece ser que al final el dinero no necesariamente llegó a las manos de quienes realmente lo necesitaban, estos conciertos, realizados de manera simultánea el 13 de julio de 1985 en los estadios Wembley de Londres y John F. Kennedy de Filadelfia, reunieron a una gran cantidad de músicos de todo el mundo, creando gran expectación y manteniendo a la gente pegada a la pantalla de televisión a través de MTV, un canal que de hecho tocaba música y no se dedicaba sólo a crear estrellitas de reality de duración no mayor a cinco minutos, como lo hace en estos días.

La cereza del pastel en el evento estadounidense fue una rendición de “We are the World”, tema que había sido compuesto por Michael Jackson y Lionel Richie con el mismo propósito unos meses antes, y que en ese día fue cantada por más de 100 músicos en escena.

Sin embargo, la melodía ya tenía una historia tras de sí. Lanzada el 7 de marzo de 1985, esta canción salió como una respuesta a la británica “Do They Know It`s Christmas?”, logrando unir los talentos de Jackson y Richie con gente como Steve Wonder, Quincy Jones, Bruce Springsteen, Cyndi Lauper, Billy Joel, Diana Ross y muchos más; convirtiéndose a su salida en el sencillo pop que más rápido se ha vendido en la historia de la música y en un ejemplo del cómo una generación lograba sobreponerse al pesimismo y la apatía para unirse por una causa común.

Por supuesto, la mitad del mundo derramaba lagrimitas y levantaba las manos al ritmo del vídeo promocional, en el que se podían ver escenas de los músicos grabando la canción. Lo cierto es que al final ni el tema ni el Live Aid lograron marcar una diferencia significativa en un problema tan grave como la hambruna, pero por algunas horas allá en el año de 1985, el mundo se sintió como un lugar mejor, o al menos, ya no tuvimos tantos remordimientos de conciencia.

Además, esta canción y el evento fueron la punta de lanza de una serie de conciertos y festivales del mismo tipo, en el que artistas con mucha buena intención, menos talento y pocas ganas de sacrificarse, se han unido por un día para hacernos sentir mejor por unas horas, vendiéndonos la idea de que estamos ayudando a alguien de alguna manera. Ya ven que, como dice esta canción: “todos somos el mundo”. ¿Será?