
En una decisión inédita, y que apunta a bajar un poco los excesivos precios que suelen tener los tickets de sus recitales, Bob Dylan planea una presentación en la ciudad de San Francisco, para la cual no se venderán ningún tipo de entradas anticipadas.
Con esto en cuenta, la única manera de garantizarse un lugar en el show de Dylan será en la puerta, y solo podrán hacerlo aquellos quienes estén dispuestos a abonar los 60 dolares del ticket en efectivo. De esta modo se eliminan los intermediarios, los cargos por financiamiento y otras yerbas. El show tendrá lugar en The Warfield, la noche del 25 de agosto.
Esta decisión está claramente orientada a aliviar un poco los bolsillos de los fanáticos, quienes podrán acceder a un show de primer nivel sin abonar una cantidad excesiva de dinero. Y plantea la pregunta: ¿algún otro artista se animará a tomar una decisión similar? Sacando del mapa, o al menos dejando de lado por un momento, a las empresas encargadas de venta de tickets (llámese Ticketek o quien sea) y a las tarjeteras (que cobran altas tasas en toda compra a crédito), los precios de las entradas no se ven tan elevados. Y en un momento donde se debate fuerte el modelo de negocio para la venta de discos, ¿porqué no discutir también el de las presentaciones en vivo?
El tema es ver quien se anima a imitar ésta medida, casi revolucionaria. Bob Dylan, en su momento, fue un pionero con su música y marcó el camino para gran cantidad de artistas. Hoy, a sus 69 años, parece que quiere volver a romper el molde. Ojala varios sigan una vez más sus pasos.










¡Gran idea!