Como todos sabrán, en la noche de ayer se celebró la 53° entrega de los siempre castigados Premios Grammy. Además de representar un mimo para el ego de los artistas y ser una herramienta de promoción para la industria discografica, los premios son una buena oportunidad para ver música en vivo. En esta edición pudimos apreciar un variado elenco de artistas, aunque fuertemente marcado por el pop y los éxitos del momento. Veamos pues, algunas de las mejores presentaciones de la noche.

En primer lugar tenemos a Lady Gaga, que subió al escenario para cantar, por primera vez en vivo, su recién estrenada “Born This Way”. Con una performance apoyada en lo visual por sobre lo musical (algo habitual), la artista dejo satisfecho a sus adeptos.

En una noche marcada por la fuerte presencia femenina, Rihanna fue protagonista por partida doble. La de Barbados primero apareció junto con Eminem y Dr Dre para el tema "Love the way you lie Part 2" y, cambio de vestuario de por medio, se lució junto a Drake con "What’s my name".

Katy Perry fue otra de las damas de la noche. Sentada en una hamaca, la chica interpretó primero “Not like the movies”, su nuevo sencillo, y después llegó el turno de “Firework”.

Cee Lo Green hizo dúo con la actriz Gwyneth Paltrow para interpretar su tema más famoso: "Forget you". Al igual que en el caso de Gaga, Cee Lo se destacó por una puesta en escena sorprendente y un vestuario por demás curioso.

Quienes tienen un gusto musical más tradicional, seguramente disfrutaron el debut como solista (en lo que a los Grammy se refiere) de Mick Jagger, con un buen tributo al recientemente fallecido Salomon Burke y una presentación cargada de energía. Parece mentira que el líder de los Stones ande por los 67...

Sobre el cierre, llegó (finalmente!) el turno del rock: primero, con los ingleses de Muse y la archiconocida "Uprising", respaldados por una escenografía que fue de lo mejor de la noche. El número final de la noche quedó en manos, merecidamente, de Arcade Fire. Los ganadores del premio al álbum del año pusieron el broche a la velada con "Ready to start".