Mercury Records, empresa discográfica subsidiaria de Universal Music Group, la cual maneja la música de artistas como U2, Metallica, The Killers y los recientes ganadores al Grammy, Arcade Fire, anunció que dejará de producir y distribuir sencillos en formato físico.

En un artículo publicado en el sitio de Daily Mail también se dijo que solamente se recurrirá a este formato en ocasiones especiales en las que tengan la garantía de producir ganancias. De esta manera, los ingresos de Mercury dependerán principalmente de las descargas digitales. Irónicamente, fue Mercury quien lanzó el sencillo más vendido de todos los tiempos: Candle In The Wind, de Elton John.

La razón concreta detrás de esta decisión es más que obvia: falta de rentabilidad. Pero a esto también se suma el hecho de que conforme pasan los años, la calidad de los formatos de reproducción digitales ha aumentado considerablemente, dejando atrás las críticas recibidas por “falta en la calidad del audio” y obligando a muchas otras empresas a hacer una obligada transición que desde mi muy humilde punto de vista debió haber sucedido hace mucho tiempo.

Los discos compactos son cada vez más obsoletos y estorbosos. No puedo acordarme de la última vez que compré un CD y para serles sincero, no me dan ganas de hacerlo. A pesar de tener buenas memorias de sentarme a escuchar un disco recién comprado, leer los créditos y admirar el arte del interior mientras el disco se reproducía de principio a fin, creo que el seguir comprando discos compactos es aferrarse a algo que tarde o temprano será una práctica de la senectud.

Siento que la industria se ha quedado atrás en muchos aspectos. De hecho, incluso el almacenamiento de archivos digitales de música está siendo sustituído rápidamente por servicios de reproducción por internet tales como YouTube – mucha gente lo usa para escuchar música mientras navega por internet —. Si las compañías disqueras en vez de ir atrás de la tecnología se convirtieran en pioneros de la misma, tal vez la industria no estaría en un territorio tan pantanoso como en el que está ahora. Pero en fin, por algo se empieza.