Echo and The Bunnymen es, sin lugar a dudas, una de las bandas más centrales en cuanto a mi inclinación por la música se refiere, cosa que supongo que habrán notado en más de una entrada. Ahora, que el frontman y cantante del conjunto, Ian McCulloch, confiese que está muy emocionado por la posibilidad de colaborar con David Bowie en una venidera placa por aparecer: bueno, eso es casi como ponerme en la mismísima situación de desear que eso suceda ahora mismo.
Luego de su última placa solista y frente al hecho de enfrentarse a una angioplastía, Bowie está esperando para aparecer con una continuación a su trabajo del año 2003 Reality, y quizás este tipo de confesiones de una de las bandas más importantes de le escena inglesa —- inclusive, en la actualidad, no sólo por la fuerte influencia que tiene sobre varios conjuntos actuales, sino también por lo fresco de su sonido y el hecho que que están teniendo una de las giras más exitosas de Inglaterra, la de la recuperación de uno de los discos fundamentales del conjunto: Ocean Rain (1984) —- sirva como una especie de estimulo para hacer aparecer un nuevo material por parte del White Duke.
El propio McCulloch ha confesado:
Creo que David Bowie fue tan influyente y, quizás, el mejor artista individual del siglo 20. En cualquier forma del arte. Parece estar esperando para largar nueva música. Quizás su vida acaba de cambiar, no lo sé.
Junto con este tipo de confesión, McCulloch agrego que se encuentra muy contento con el éxito que está obteniendo por la recuperación de Ocean Rain y su “re-presentación” —- nunca mejor dicho —- en Liverpool y otras partes de Inglaterra. La placa parece ser una de las más consistentes del grupo para los propios músicos inclusive, ya no solamente para la crítica:
Desde el principio hasta el final, terminando con Ocean Rain… En las líneas finales del box set, Wayne Coyne de The Flaming Lips escribió que fue el momento definitivo del rock and roll para él - escuchar a las olas.
Escuchar a las olas: qué manera tan intrigante de colocar la fuerte influencia que el conjunto ha tenido en más de una banda, de la trascendencia de su música y demás. Es verdad que discos como The Fountain (2009) o Siberia (2005) no han tenido el mismo impacto en la actualidad, pero como bien dijo McCulloch en una entrevista realizada por Cuchara Sónica, es sólo una cuestión de prestar atención al sonido y saber que son precisamente intempestivos casi en el sentido nietzcheano: totalmente presentes por inactuales. Ay, me parece que ya sé que disco voy a escuchar de nuevo de una punta a la otra.











este es un noticion, pero la mayoria de los incultos musicales comentan en cosas menos trascendentes como los strokes e interpol. Bueno asi es el etnocentrismo.