Gracias al sitio de la Rolling Stone, contamos con algunas ejecuciones en vivo exclusivas de varios temas de la última placa lanzada al mercado por Keren Ann: hablamos del disco 101 de la discográfica EMI.
Para los que no están informados, Keren Ann es una cantante y música solista que mezcla con un tono particular la chanson francesa y ciertos sonidos folk con muchas variaciones e inclusiones de elementos provenientes de otros géneros mucho más cercanos al rock. Nacida en Israel, se radicó en Holanda durante once años hasta mudarse con su familia a Francia, en donde reside desde ese momento. Comenzó como parte de diversos grupos de música con inclinaciones al rock, pero a partir del año 2000 decidió dar el puntapié inicial de una exitosa carrera solista, algo que está más que confirmado con la aparición de esta última placa.
Con una fuerte salida al mercado y una más que clara inclusión dentro de las expectativas de la tan afamada proyección mundial —- noten la estética tanto del disco como de la página o el hecho de estar trabajando con canciones compuestas en inglés —-, es bastante probable que estemos frente a un fenómeno que está a punto de explotar. Estrictamente, cuenta con todos los ingredientes: una carrera independiente que ya forma el círculo de los fanáticos necesarios para soportar la aparición de cualquier placa nueva, un disco con todo el apoyo de una fuerte campaña de prensa, una discográfica que se encarga de que el material tenga la distribución necesaria… No podemos decir que a esta salida le falten cosas a la hora de competir contra otros discos.
Entre los temas que Keren ejecutó se cuentan “My Name Is Trouble”, “Blood On My Hands”, “You Were On Fire” y una muy entretenida entrevista en donde tenemos la oportunidad de escuchar comentarios provenientes de la boca de la propia artista. Aquí habla de la composición de los temas que presentó en esta ejecución exclusiva y de cuánto tiempo y esfuerzo implicó tener este nuevo material: en cuatro años estuvo efectivamente produciendo el disco, no realizándolo de cero, así de obsesiva es esta muchacha con el sonido, según sus propios comentarios, claro está. Junto con todo esto, habla también de lo que implica colaborar con un buen ingeniero de sonido, con un muy buen plantel además de tratar de mantener esta especie de intimidad de un disco solista.
Les dejo aquí una de las canciones presentadas: aquí viene “My Name Is Trouble”… ¿Y el nuestro también?







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