
Spotify no llegó realmente a revolucionar el mundo de la música, pero sí parecía, en su momento, una alternativa “legal” para escuchar canciones y compartirlas sin necesariamente tener que pagar por ellas o bajarlas de manera ilegal.
Una aplicación bien hecha, ligerita, con un catálogo súper extenso de canciones y aplicaciones móviles fueron algunos de los dulces que nos han ofrecido los creadores de este servicio a lo largo de los años. Desafortunadamente era demasiado bueno para durar. En un principio parecía que la discográficas (que no sé porque pero a pesar de sus problemas casi mortales siguen empeñándose en ser los malos de la película) no iban a tardar en ponerse sus moños para permitirle avanzar al servicio. Sin embargo, poco a poco se fueron convenciendo de las bondades del mismo, especialmente luego de que las ganancias llegaran a sus bolsillos, pues incluso llegó a convertirse en la segunda fuente de ingresos para las discográficas europeas.
Entonces, ¿qué paso? Por si no están enterados, hace unos días Spotifydecidió reducir los minutos de escucha de las cuentas gratuitas, obligándote a escuchar sólo 5 veces cada canción (¡ja!) y 10 horas de música al mes, algo que por supuesto es nada para cualquier aficionado a la música (creo que yo escucho 10 horas de música al día).
La razón que los ejecutivos dan es que esto permitiría hacer más rentable el servicio, aunque por ahí cuentan que atrás de este movimiento en realidad estarían las cuatro grandes disqueras estadounidenses, cuyos dueños están cansados de que la gente no utilice las cuentas pagadas, disminuyendo por supuesto sus ganancias.
Pero, ¿en serio no pagamos por este servicio? No sé ustedes pero para mí es suficiente con tener que ver interrumpida mi cuidada mixtape digital cada dos canciones para escuchar anuncios de cosas que francamente ni me interesan. De hecho, últimamente pensaba que esto era simplemente como escuchar radio, sólo que sin los locutores molestos y con un conocimiento previo de los temas que iba a oír.
Y está bien, tal vez podría pagar por el servicio, pero, ¿a quién le llegarían los beneficios? Ya desde hace un tiempo veníamos escuchando de artistas que se quejaban porque ni Spotify ni sus disqueras les daban lo que realmente les correspondía por tener su música en esta aplicación, incluso por ahí los Thee Brandy Hips publicaron un twit en su cuenta oficial en la que revelaban que 1500 reproducciones de sus canciones les habían generado la increíble cantidad de 1.77 dólares.
A la lista de reclamaciones ahora se ha unido Stuart Murdoch de Belle and Sebastian, quien hace unos días también aprovechó la cuenta de Twitter del grupo para expresar su sentir por el nuevo modelo diciendo: “Sobre Spotify decidiendo graciosamente cobrarles a sus escuchas gratuitos… eso significa que AHORA LE VAN A PAGAR A LAS BANDAS QUE SON LAS QUE HACEN LA MALDITA MÚSICA EN PRIMER LUGAR”.
En otro twit, el músico agregó: “ehem, el asunto es que algún día me gustaría hacer más canciones, que es lo que podíamos hacer con el dinero que ganábamos… vendiendo canciones”. Por supuesto, como siempre que un artista decide hacer público su enojo, nunca falta el periodista que decide utilizar sus declaraciones para armar una historia y venderla. Esto fue de hecho lo que pasó, así que Stuart decidió poner una aclaración en su blog para evitar malos entendidos.
En su post aclara que no está en contra de la generación que ya no paga por la música, de hecho, le gusta ese caballo. Más bien su problema es Spotify, un servicio que clamaba ser innovador e incluso el posible salvador de la industria; un servicio que de hecho ofrecía y ofrece las canciones de su banda, aunque nadie le haya pedido permiso para hacerlo y aunque su disquera ni siquiera haya podido darle una buena explicación al respecto. Al final su problema ni siquiera es que esto no le deje ganancias, pues sabe que las cosas están difíciles y tanto él como su agrupación tendrán que trabajar mucho y ni modo. Pero su conclusión es algo que francamente resume muy bien el sentir de muchos:
Es sólo que parece una actitud de ricos que hayan decidido cobrarle a todo el mundo. Primero nos atrajeron a todos con su “Nuestro” (el “Nuestro” real), por el que por cierto ni siquiera pagaron, y ahora, probablemente porque algún accionista sentado en algún lugar del mundo dentro de su Porsche, está llorando por sus dividendos, ellos han decidido cobrar dinero en nuestro nombre. Y juro que me como mi adorado sombrero negro si alguna vez veo alguna ganancia.
Justo, directo y al grano diría yo. Ahora, ahí les va mi opinión. Francamente no es un asunto de pagar o no por la música. A mí de hecho me encanta pagar por ella. Incluso sigo comprando CD’s, porque por más que quiero no me puedo acostumbrar a “comprar” algo que no puedo tocar (qué quieren, nací en otra época). Tampoco es el no querer recompensar a un servicio que evidentemente es útil, que uso mucho en mi casa para conocer temas nuevos, además de escuchar una y otra vez mi música preferida. Pero como dije más arriba, tampoco es que fuera gratuito. Ahí teníamos los comerciales para cobrarnos a lo chino su uso.
Al final, habrá gente que decida pagar, habrá gente que decida cambiarse de servicio, eso es asunto de cada quien. El problema, creo yo, es que las disqueras siguen creyendo que esto es 1970 y hasta sus más aferrados defensores, hasta aquellos que como yo hemos decidido seguir comprando sus productos por el bien de las bandas, nos vamos a cansar. Ojala algún día les quede claro el mensaje: está bien ganar dinero, pero ya nadie está dispuesto a comprarles una mansión. Eso sí, Spotify, fue un gusto conocerte.










Muy de acuerdo. Sobre todo con el “está bien ganar dinero, pero ya nadie está dispuesto a comprarles una mansión.” Yo también compro CD’s y soy de la nueva generación (la que baja música, ilegal o legalmente) pero tener el disco es algo diferente. Cosa de gustos.
El tema es que Spotify prometió algo y al tiempo lo cambió, y ese no es el brillo. Es como prestar un servicio con X beneficios para el consumidor y que luego le digas que no, que para llegar al X debes pagar. Es injusto.
Pero más injusto, y me pongo en el lugar de los grandes artistas, que triste es que no te paguen bien por lo que haces, y aquí el problema está con las disqueras… Cuento viejo que todos sabemos.
En fin… Adios Spotify. Creo que muchos seguirán buscando un MP3 para descargar, otros para probar y luego ir a comprar, etc. Y la cosa seguirá igual; un CD bien caro con los que las disqueras se ríen de nosotros.
Pues sinceramente, prefiero pagar una mansión a los de Spotify, con 5 euros al mes, gracias a lo cual me enriquezco cultural y artísticamente, a pagar una mansión “a lo chino”, “malvendiendo” mi vida y perdiendo el tiempo, a los de Facebook, por poner un ejemplo.
Sinceramente, siento vergüenza al oler a alguien que supuestamente ama la música, decir que no esta dispuesto a pagar por obtenerla legalmente, y prefiere escuchar los discos con interrupciones, aunque sean listas de reproducciones. Maldita cultura del todo gratis.
Oler no, leer… El maldito corrector ortográfico.
Spotify SÍ ha sido una revolución.
Primero fue Napster y habiendo superado las descargas pasamos a la música a tiempo real. Una especie de “alquiler” musical en el que, hasta ahora, no hacía falta pagar para obtener un servicio decente. Ahora reducen la calidad de su cuasi “regalo” (cuasi por la publicidad, obviamente), y nosotros nos quejamos.
Pero, ¿cuál es el problema que le pongan un precio a un servicio que prestan? No podría estar más de acuerdo con IVAN y su comentario sobre la cultura del todo gratis. Claro, si es que es la leche. ¿Quién prefiere pagar por algo a no pagar? Con unos derechos de autor tan pobremente definidos y en España una porquería de asociación de saca cuartos (SGAE) que te quitan de donde no deberían, las ganas de pagar se nos quitan a todos!
Spotify de pago es una excelente alternativa para los que quieren escuchar más música. Vedlo así: la publicidad espantosa del Spoti sólo da para pagar cierta cantidad de servicio. Si quieres más, paga más.
Y esto no es como dice ALEJANDRITO. Tú usabas un servicio -cuasi gratuito- que ahora cambia. Si no te gusta, no lo utilices. Que yo sepa, nadie firma permanencia con Spotify.
Otro asunto es que no estén pagando a los artistas lo que deberían, y resulta que se están llevando beneficios del trabajo ajeno. En ese caso, que los artistas denuncien, que para algo está la justicia.
Ala chicos, menos morro, que hay gente que vive de esto y de aire nadie vive.
Saludos.
No me entendiste. Yo jamás eh “reclamado” sobre seguir usando o no. De hecho no estoy ni ahí con usar Spotify. El tema es que ofrecieron algo y luego lo cambiaron. Eso simplemente, es como si (por decir algo..) YouTube dejara subir 1 hora de video gratis, y luego dijeran que no les salió rentable y lo bajarán. No sé si se entiende..
Soy usuario FREE de Spotify. Hay una sola cosa que no me cierra para pagar el servicio y es que no está la discografía completa de todas las bandas. Hay bandas que no están y también temas que dejan de estar disponibles por decisión de las discográficas. Entonces para pagar un servicio limitado no me parece adecuado. Si fuera completo no dudaría en abonar.
Con este movimiento Spotify ha logrado en que piense en pagarme una subscripción de 5 euros. Llevo casi 2 años sin bajarme música (a menos que sea FLAC). Si desapareciera me hiciera muchísima falta.
Todas las alternativas (grooveshark, etc) son de lo peor. Canciones mal ripeadas y en desorden
Y si, esta decisión causará una revolución. Estoy seguro que muchos se comprarán una cuenta porque el servicio lo merece.
Es muy pronto para decir LA REVOLUCIÓN QUE NO FUE, porque recién está empezando.
Spotify representa una revolución, solo hay que ver lo que está dando que hablar. Si te gusta la música gustosamente pagaras el ridículo precio de la suscripción, el resto (que si compro CDs, que si lo paga la publicidad…) sinceramente excusas… Admito que aún no está toda la música que se publica, pero tiempo al tiempo, el catálogo se amplia cada día más… Respecto a quien se lleva el dinero, el problema no es de Spotify es un problema de gestión de derechos de autor
je je je Estos actuaron como el tipico camello, la 1ª dosis gratis, y cuando te enganches y te entre el mono, ahora hay que pagar, muy efectivo si señor, a los camellos les funciona, porque no iba a funcionar aquí.
La culpa del problema de la drogadicción no es la droga, ni el camello, es simple y llanamente del que se la pincha, se la fuma o se la esnifa.
Lo mismo hicieron los de Yoigo. Tienes todo el derecho del mundo a no disfrutar de ese servicio. Punto.
buena nota, tanto por investigación como por el tema.
grooveshark.com y listo… q se vayan a freir los de spotify…
No me parece la gran cosa, ni un revolución, si quieren música paguen por ella o descárguenla de cualquier lado, o si prefieren escúchenla sin descargar en otra página web, saben que pueden, nadie está obligado a usar eso, yo jamás me he visto en la necesidad de usarlo, y no lo extrañare si se va, y si no lo hace tampoco me importa. Si sienten que el servicio los defraudo, bueno, eso no es algo que yo pueda cambiar o de lo que yo tengo derecho a opinar.
Spotify sí ha impactado, pero al grado que creía, mas en europa que en america..y eso es malo. Quiero añadir otro problema, y se trata del desconocimiento y del rechazo a los programas streaming. Soy de México, al preguntar a amigos si han usado spotify o grooveshark, las respuesta es siempre:”no”. De mis 200 amigos del facebook, solo 2 usan spotify: uno es el que me compro un año del servicio y otra es una amiga francesa que visitó Mexico. En conclusión: AMerica no conoce el streaming!!. En America estamos bajo el maldito dominio de la mierda del iTunes, que sinceramente cuando esucho que tienes que pagar 150 pesos por un album (10 dolares aprox) pareciera que estoy en la dimension desconocida (pagar por un mp3 cuando esta gratis en Ares???? WTF!!!!!). En America nos dejamos impresionar por todo lo que esté de “moda” a pesar de que nos esté bajando bastante dinero.
Y la otra cuestion, fue que al hablarles del beneficio del streaming todos me contestaban los mismo: “pero, es que así no poseo la cancion” ó ” y que tal si se va la luz, no serviria mi internet”. Pura estupidez, porque si quiero “poseer” la canción uso Ares y los modems actuales tienen pila con hasta 3 horas de vida si se va la luz. En fin, cada pretexto, pero detecto mas miedo a lo nuevo, si no aparece en la tele, no es seguro.
Tengo la anualidad de spotify, disfrute descubriendo musica, oyendo muchos discos, si no aparecia la cancion me iba a grooveshark. En fin…si pagué por música, la pagué justamente. Solo compré CD que me gustan, y son de Artistas consagrados (Pink Floyd, Coldplay, etc) seamos honestos gastar dinero por el cd de ladygaga? o el cd de rihanna por solo una buena cancion??? Tener el acceso a toda la musica, (o el negocio coma todo lo que pueda, como es llamado) me parece el futuro de la musica, no aceptado del todo, ni por las disqueras ni por la gente comun. Pero este tipo de servicio no es mas que lo mismo que pasa con la television. Pagas una mensualidad por tener mas de 50 canales (o los que quieras) y de ahi es desicion tuya que ver. Con spotify pagas una mensualidad o anualidad por tener millones de canciones o albumes. Spotify es como el servicio de cable, pero traspolado a la musica.