Lee Mavers es una especie de leyenda oculta frente a la vista de muchos que en su país natal, Inglaterra, es más que nada una leyenda en la boca de todos. Quiero decir: es como una de esas perlas guardadas en los límites de un territorio que, afortunadamente para muchos sigue siendo parte del motor que alimenta el rumbo de la música con el paso del tiempo. Maver formó parte de una agrupación conocida con el nombre de The La´s que tuvo su correspondiente explosión a finales de los ochenta y principios de los noventa con canciones como “There She Goes” y que, claro está, la rompió con el único disco de la banda aparecido en 1990.

Mavers tocó recientemente en un recital sorpresa: apareció bajo el nombre de Lee Rude & The Velcro Underpants, una agrupación que muchos fanáticos suponían que formaba parte de una estrategia para esconderse del ojo de la prensa pero tirando, como siempre, un guiño cómplice a los fanáticos que se agolparon en las puertas del Instituto para Sordos de Manchester con el objetivo de ver a uno de los ídolos de la música inde hacer un repaso por las grandes canciones de su repertorio al igual que, de paso, juntarse en uno de esos días que no tienen pretexto pero que se inventan para poder pasar un momento ameno.

Entre las canciones ejecutadas por Mavers y Gary Murphy en el bajo — parte de la ahora desaparecida banda The Bandits — se escucharon las siguientes:

“Son Of A Gun”
“Freedom Song”
“Clean Prophet”
“Come In Come Out”
“Way Out”
“Doledrum”
“Timeless Melody”
“Feelin´”
“There She Goes”
“I.O.U.”
“Knock Me Down”
“I Can’t Sleep”
“Liberty Ship”
“Callin’ All”
“Lookin’ Glass”

Claro que muchos tendrán el gran tema del conjunto, una especie de himno elusivo al consumo de heroína — esa droga que ha tenido más de una composición a su favor: basta recordar “Heroin” de The Velvet Underground y “Heroína” de Sumo, mítica banda argentina cuyo frontman era un italiano criado en escuelas británicas que busco refugio a su adicción en las montañas de Córdoba —, como parte del repertorio usual de Sixpence None The Richer, pero creo que hacemos un poco de justicia recordando a su compositor, a lo que este tema significó antes de entrar en las filas de las grandes canciones escritas para comprar productos auspiciados en la tele y a la historia de Lee Marvers, uno de los pocos ídolos indies que se mantienen lejos de la luz de los grandes reflectores. Dos canciones como para terminar la nota, entonces.