Blink-182 se separó de un día para el otro cuando estaba en la cresta de la ola del éxito musical. Con el lanzamiento del autotitulado álbum en el 2003 la agrupación decidió tomarse un tiempo para sus proyectos personales y ese tiempo terminó convirtiéndose en casi una década. En esta oportunidad Tom DeLonge, el guitarrista de la banda, estuvo hablando en base a su ruptura y le echó la culpa a la maquinaria de la música.

En una entrevista que concedió a la gente de la BBC Radio 1 anoche el músico dijo que todas las molestias que se generaron dentro de la agrupación no fueron causadas por ellos mismos sino que fueron producto de lo que la maquinaria les generó. Obligaciones, horarios, plazos de entrega y demás fueron los culpables de no haber podido disfrutar de la música de estos californianos en los últimos años.

Estas fueron sus exactas palabras:

La razón por la que nos separamos fue muy estúpida en primer lugar. No fue como si alguno hubiera tenido sexo con la esposa del otro que era lo que parecía por cuánto nos odiábamos.

Y continuó hablando de la maquinaria de la que les expliqué anteriormente:

La banda se hizo tan grande que la máquina que no deja de funcionar nos pasó por arriba. Estábamos quemados, necesitábamos un tiempo pero la maquinaria no nos lo permitía. La banda dejó de comunicarse porque la máquina hacía demasiado ruido.

Esto es lo que sucede en muchísimas oportunidades. Los músicos, muchas veces personas libres a quienes no les gusta que les digan qué hacer y qué no hacer, no logran soportar todas las obligaciones de llegar a lo más alto de la fama mundial y deciden dar un paso al costado. Pasó con los más grandes.

DeLonge además habló de Neighborhoods, el nuevo álbum que será lanzado supuestamente el 27 de septiembre y aseguró que es completamente genial y que aquellos que sean seguidores de la agrupación lo amarán porque es su mejor obra realizada hasta ahora por lejos. Se trata de un disco muy moderno, relevante a lo que es la música actual y se aseguraron de crear algunos tracks que sonaran como lo hacían las canciones de los mediados de los 90s.

Veremos qué nos depara el futuro de Blink-182.